El análisis
Mayo 7, 2008
Uno para todas
En España actualmente hay unas 40.000 sentencias por malos tratos en ejecución. En la capital española están registrados en torno a las 7.000 asuntos, de los que realmente se hace cargo un único Juzgado, el de lo penal número 2 de Madrid. Ante esta perspectiva es fácil imaginarse el futuro de los 7.000 afectados. La lentitud de la Justicia es inversamente proporcional al ritmo al que se producen episodios violentos.
El único magistrado que controla las sentencias, Eduardo López- Palop, dicese desbordado. Y no es para menos. Un único juzgado para tantas mujeres necesitadas de protección no es suficiente para garantizar el éxito en todos los casos.
Como viene siendo habitual en este país la Justicia se pondrá en marcha solo a posteriori, después de lamentar la muerte de alguna víctima.
7.000 asuntos son 7.000 maltratadores que están esperando para ser juzgados. 7000 personas que han maltratado una vez y pueden volver a hacerlo.
Para eso las mujeres víctimas de malos tratos en muchas ocasiones tienen policías que les sirven de escolta. Y aquí también existe una carencia importante. En Madrid hay 30 policías para 7.000 mujeres. Es decir, un policía por cada 233 personas. El protocolo sin embargo establece que debería haber como mucho un agente por cada 10 mujeres ¿dónde está la protección que garantiza el Estado?
El problema no es de este juez, que se ha decidido a denunciar y hacer pública esta situación, ni de los 30 policías, que tratan de hacer su trabajo aunque no den abasto y no puedan proteger a todas las mujeres a la vez, sino que la cuestión está en un sistema de evidentes carencias que pone las cosas mucho más fáciles a los maltratadores.
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